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Criterios para el diseño de los programas

Presentación

De acuerdo con el Plan de Estudios, durante la formación inicial los estudiantes normalistas cursan, desde los primeros semestres, un conjunto de asignaturas cuyo propósito fundamental es atender tanto la formación general que todo profesor de educación básica requiere, como la que corresponde a la formación común de los futuros profesores de educación secundaria, sea cual sea la especialidad que estudian.

La Subsecretaría de Educación Básica y Normal –con fundamento en el artículo 12, fracción I, y el artículo 48 de la Ley General de Educación– ha elaborado los programas de estas asignaturas.

El campo de formación específica abarca un conjunto de asignaturas que corresponden al conocimiento de las disciplinas científicas que los estudiantes normalistas estudian, en relación con las que forman parte del plan de estudios de la educación secundaria. En estrecha vinculación con el aprendizaje disciplinario, en este campo se adquirirán las competencias necesarias para desarrollar una actividad didáctica eficaz con los adolescentes de secundaria. El plan de estudios incluye materias con denominación común pero cuyos contenidos corresponderán a la especialidad: Planeación de la Enseñanza y Evaluación del Aprendizaje y las que corresponden al Área de Acercamiento a la Práctica Escolar. Además, el plan de estudios reserva dos espacios curriculares para asignaturas opcionales.

Asimismo, el Acuerdo número 269, por el que se establece el Plan de Estudios para la Formación Inicial de Profesores de Educación Secundaria, indica, en su Artículo 5, que "las asignaturas que integran el campo de formación específica, los contenidos básicos de sus programas de estudio y las orientaciones académicas para el diseño y la elaboración de dichos programas, serán determinados por la Secretaría de Educación Pública en el mapa curricular y las disposiciones normativas que emitirá por cada una de las especialidades".

Con esta base, y con la intención de aprovechar la experiencia profesional de los profesores de las escuelas normales, la Secretaría de Educación Pública ha considerado conveniente que la elaboración de los programas correspondientes a las asignaturas de formación específica por especialidad sea una tarea que se realice en las propias escuelas normales, atendiendo a los rasgos del perfil de egreso, a los "criterios y orientaciones para la organización de las actividades académicas" establecidos en el Plan de Estudios para la Licenciatura en Educación Secundaria 1999 y a las disposiciones incluidas en este documento.

La SEP confía en el hecho de que en cada una de las instituciones de educación normal se cuenta con personal académico que tiene la disposición y las competencias para asumir esta tarea de diseño curricular; además de estos elementos se cuenta con la experiencia obtenida al aplicar los programas de estudio correspondientes al plan 1999.

Las características generales establecidas para los programas del campo de formación específica son aplicables a estas asignaturas. En este documento se establecen las Características de los Programas de Estudio y los Criterios para la Elaboración de los Programas: Observación y Práctica Docente I, II, III y IV, y Asignatura Opcional I y II.

I. Las Características de los Programas de Estudio

Los programas de estudio para el campo de formación específica tienen como finalidad que los profesores y estudiantes normalistas dispongan de una guía para organizar y desarrollar el trabajo educativo cotidiano con metas claramente definidas y congruentes con los rasgos del perfil de egreso. Los propósitos y los contenidos en un programa son elementos centrales que dan una idea global de lo que se va a estudiar en un curso y lo que se pretende lograr en él. Sin embargo, la experiencia obtenida durante la aplicación de los nuevos planes de estudio para la formación de profesores de educación primaria (1997) y de educación secundaria (1999) ha permitido comprobar las ventajas de la inclusión de otros elementos, tales como: a) las orientaciones didácticas y de evaluación contribuyen al desarrollo de un proceso de enseñanza y de aprendizaje congruente con los rasgos del perfil de egreso, b) las propuestas de actividades didácticas por tema y de problemas para guiar el estudio y la reflexión contribuyen tanto a la diversificación de estrategias de trabajo para evitar que éste se vuelva rutinario como al reconocimiento de los distintos roles que pueden jugar el maestro y los alumnos en el proceso educativo, además de que favorecen la participación consciente de los alumnos en su propio aprendizaje.

I.I Estructura de los programas de estudio

  1. Propósitos generales. En este apartado se expresan de manera concisa los conocimientos, habilidades y actitudes a cuya adquisición o desarrollo contribuye el estudio de la asignatura correspondiente.
  2. Organización de contenidos. Incluye los contenidos de estudio organizados en bloques temáticos, especificando los subtemas que son relevantes. Es necesario cuidar la articulación y la secuencia entre los temas, así como tener presente la duración del curso1.
  3. Bibliografía. Por cada bloque deberá indicarse la bibliografía básica y complementaria para el estudio de los temas. Cada escuela normal cuenta con un acervo importante de textos que están en la biblioteca del plantel y que deberá revisarse para seleccionar la bibliografía del programa. Esta selección se hará, además, con base en los "Criterios y orientaciones académicas" que establece el Plan de Estudios 1999. Documentos básicos, en particular los señalados en los puntos 5, 6 y 7 (pp. 22-25 )2. Otros materiales que no se encuentran en la biblioteca o que sean de difícil acceso, pero que resulten indispensables para el logro de los propósitos de la asignatura, serán seleccionados por el equipo responsable del diseño del programa. El conocimiento y la disposición de los programas de estudio por parte de los estudiantes alienta el trabajo autónomo; por ello, considerando los recursos disponibles en la escuela y en coordinación con las autoridades del plantel se tomarán las decisiones más convenientes para que los estudiantes puedan utilizar estos materiales durante el curso, de acuerdo con las normas aplicables.
  4. Orientaciones didácticas y de evaluación. Incluye sugerencias sobre las formas de enseñanza, el tipo de actividades que pueden realizar maestros y estudiantes en el aula de la escuela normal y en los planteles de educación secundaria que visiten, así como el tipo de recursos a utilizar y las estrategias correspondientes. Además, es conveniente señalar los criterios de evaluación acordes con los propósitos formativos de la especialidad, las características de la asignatura y la modalidad en la que se desarrollará el programa. Las formas de trabajo que pueden sugerirse son variadas y deberán ser congruentes, tanto con los "Criterios para la organización de las actividades académicas" que establece el Plan de Estudios, como con el enfoque desde el cual se pretende el estudio de la asignatura. Al mismo tiempo deberán promover el desarrollo y fortalecimiento de las habilidades, valores y actitudes necesarios para elaborar estrategias didácticas y seleccionar recursos y materiales de apoyo para la enseñanza y la evaluación en la escuela secundaria. Asimismo, es importante tomar en cuenta que diversas asignaturas de la especialidad, requieren el despliegue de habilidades para el trabajo experimental y de campo. Poca utilidad tendría –en el estudio de ésta o cualquier otra asignatura– proponer formas de trabajo que se reduzcan a la exposición por parte del maestro, a la toma de apuntes por parte de los alumnos y a la aplicación de exámenes que sólo exijan memorizar información y transcribirla, cuando las características de la asignatura permiten un trabajo mucho más dinámico y con sentido. Para apoyar la elaboración de este apartado conviene consultar los programas que se han aplicado en los semestres anteriores, particularmente en las asignaturas de los campos de formación general para la educación básica y de formación común para las especialidades de secundaria, así como tomar en cuenta las experiencias de trabajo que han resultado favorables.
  5. Actividades sugeridas. En cualquier programa de estudio es imprescindible que los alumnos lean, analicen y comprendan los contenidos o temas que dan sentido al curso. Para que el programa oriente acerca de las formas en que puede procederse para lograr el aprendizaje, conviene proponer, a título de ejemplo, algunas actividades que den una idea global de cómo puede favorecerse en los estudiantes la adquisición de conocimientos, el desarrollo de las habilidades intelectuales y las actitudes que señalan los rasgos del perfil de egreso. Para lograr este propósito, será conveniente plantear actividades que promuevan que los estudiantes:
    • Busquen, seleccionen y usen fuentes de información diversas (impresas y audiovisuales)
    • Enfrenten y resuelvan problemas que promuevan el aprendizaje reflexivo, que impliquen dialogar, debatir, elaborar conclusiones, etcétera.
    • Relacionen los contenidos de los textos que leen con la realidad educativa y con la experiencia que obtienen en la escuela secundaria.
    • Ejerciten la expresión escrita y oral al elaborar ensayos breves, expresar puntos de vista personales, etcétera.
    Las actividades que se propongan deberán propiciar la diversificación de formas de trabajo en la escuela normal y ser congruentes con los propósitos de la asignatura, la modalidad del curso, las orientaciones didácticas y los criterios para evaluar. Cada programa incluirá en su presentación los siguientes elementos:
    • Una explicación general acerca del sentido del curso y de su contribución al logro de los rasgos del perfil de egreso.
    • Una breve explicación de la modalidad bajo la cual se atenderá la asignatura de acuerdo con sus características (curso, seminario, taller u otra).

I.II El procedimiento de elaboración de los programas de estudio

El diseño de los programas correspondientes a las asignaturas del campo de formación específica por especialidad se realizará bajo el siguiente procedimiento:

  1. En cada escuela normal que imparte la Licenciatura en Educación Secundaria se tomarán los acuerdos entre las academias de especialidad y los directivos del plantel, para integrar un equipo académico por asignatura, que asuma la responsabilidad de elaborar el programa de estudio.
  2. Cada equipo estará integrado por profesores de la especialidad que se distingan por su experiencia docente y buen desempeño profesional, un conocimiento suficiente del Plan de estudios 1999 de la Licenciatura, de la escuela secundaria y del Plan y programas de estudio 1993 de este nivel, y que estén dispuestos a participar en el diseño del programa de estudio que corresponda, así como a impartir la asignatura.
  3. El equipo académico procederá a la elaboración del programa apegándose a los lineamientos que se establecen en este Documento, a las características formativas y a los rasgos del perfil indicados en el Plan de Estudios 1999 para la Licenciatura en Educación Secundaria.
  4. Una vez terminadas las propuestas de programas, los equipos académicos las entregarán a las autoridades de la escuela normal.
  5. Las autoridades de cada escuela normal entregarán las propuestas al Responsable estatal del Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de las Escuelas Normales.
  6. La autoridad educativa en la entidad aprobará las propuestas enviadas por cada escuela normal y las enviará a la Dirección General de Normatividad para su autorización.
  7. En caso necesario, en cada escuela se organizará un curso-taller de actualización por asignatura de especialidad, con el propósito de dar a conocer y analizar el programa de estudio. Este espacio propiciará el intercambio de opiniones y la toma de acuerdos académicos para organizar las actividades en cada plantel, logrando con ello dar sentido al trabajo colegiado.
  8. Una vez concluida esta tarea, las escuelas normales, con apoyo de las autoridades estatales, buscarán las estrategias más adecuadas a las condiciones reales de cada plantel para reproducir los programas y materiales de apoyo para el estudio de cada asignatura de especialidad; asimismo, organizarán las actividades de actualización para los maestros que impartirán dichas asignaturas.
  9. Es necesario tomar las previsiones correspondientes para que los estudiantes normalistas cuenten con los programas y materiales suficientes que requieren para el desarrollo del curso.
  10. Las autoridades de cada plantel, en coordinación con los colegios de profesores, realizarán un proceso de seguimiento con la participación de quienes impartan la asignatura, a fin de contar con información real que sea la base de futuras modificaciones, enriquecimiento, o en su caso, sustitución del programa. Asimismo, estos resultados pueden ser elementos a considerar para el diseño de los programas de semestres subsecuentes.
  11. En una entidad podrá decidirse por la elaboración de programas para asignaturas de especialidad que puedan aplicarse en más de una escuela normal que ofrezca la Licenciatura en Educación Secundaria, siempre y cuando dicha elaboración se apegue a los presentes Lineamientos. En este caso, podrán integrarse equipos académicos con profesores que laboren en los distintos planteles de este nivel educativo.

II Criterios para el diseño de programas

II.I Planeación de la Enseñanza y Evaluación del Aprendizaje

El propósito central de esta asignatura, como parte del campo de formación específica, es propiciar que los futuros profesores desarrollen la capacidad para organizar, poner en práctica y evaluar el trabajo de enseñanza de la especialidad que estudian, tomando en cuenta las demandas que se derivan de las características de la disciplina y los intereses de los adolescentes con respecto a los contenidos específicos.

Con base en las experiencias que han desarrollado durante los semestres anteriores –en especial al iniciar la preparación de las actividades didácticas en el tercer semestre– en este curso los estudiantes analizarán de manera particular los elementos centrales que intervienen en los procesos de planeación y de evaluación. Una parte importante del curso deberá dedicarse a que aprendan a utilizar procedimientos y a diseñar instrumentos para evaluar con sentido práctico y formativo, que permitan identificar los avances y dificultades en el aprendizaje de los alumnos de educación secundaria y que eviten que la evaluación se convierta en una práctica de medición de información.

Es conveniente que los estudiantes normalistas comprendan que, si bien existen principios didácticos que tienen una amplia aplicación, cada campo educativo es enfrentado por los alumnos conforme a estrategias de aprendizaje que se adaptan a la naturaleza de los temas y que están influidas por los estilos cognitivos, la sensibilidad y las experiencias previas de los adolescentes.

Propuesta de temario general

Bloque I. La planeación y la evaluación en el proceso educativo

  1. La función de la planeación y de la evaluación en el trabajo docente. La relación entre ambos procesos.
  2. Las características y finalidades de la evaluación. Evaluación formativa y sumativa.

Bloque II. La planeación didáctica

  1. Criterios básicos para la planeación didáctica.
    • Los propósitos formativos de la asignatura, las características de los contenidos de acuerdo con la disciplina y las características de los adolescentes del grupo.
    • La selección, adaptación y dosificación de contenidos.
    • El lugar de la evaluación del aprendizaje en la planeación.
    • La dinámica de la clase, los intereses de los alumnos y el carácter flexible del plan.
  2. El diseño del plan de clase.
    • Los elementos que integran un plan de clase. Coherencia entre los elementos del plan.
    • Las estrategias y actividades didácticas y su congruencia con los propósitos educativos y con el enfoque para la enseñanza de la asignatura. El uso de los recursos didácticos.
    • La distribución y uso del tiempo en el tratamiento de los contenidos de enseñanza de la asignatura de la especialidad.

Bloque III. La evaluación del aprendizaje

  1. Los problemas de las prácticas usuales de evaluación. Los efectos que producen.
  2. Los criterios para evaluar conocimientos básicos, habilidades y actitudes en relación con los propósitos de la asignatura.
  3. Los aspectos a evaluar en la asignatura.
  4. Los recursos e instrumentos de evaluación. Su diseño y su relación con los propósitos y los contenidos de la asignatura.
    • La observación.
    • Las producciones de los alumnos.
    • Los exámenes, los cuestionarios y otros recursos para evaluar.
  5. Los momentos para evaluar y la toma de decisiones.
    • Los usos de la información generada en el proceso de evaluación como base para mejorar el proceso de enseñanza de la asignatura en la escuela secundaria.

II.II Observación y Práctica Docente I, III y IV

De acuerdo con el Plan de Estudios para la Licenciatura en Educación Secundaria 1999 y con los mapas curriculares de las distintas especialidades, las asignaturas de Observación y Práctica Docente I, II, III y IV, así como los espacios curriculares del séptimo y octavo semestres, corresponden a la formación específica por especialidad, por lo que los programas de estas asignaturas tienen matices propios de acuerdo con cada especialidad.

Las asignaturas del Área de Acercamiento a la Práctica Escolar incluyen entre sus actividades principales la preparación, la organización y el desarrollo de las estancias en la escuela secundaria, así como el análisis de las experiencias que se obtienen en ellas.

Los dos primeros cursos del Área de Acercamiento a la Práctica Escolar: Escuela y Contexto Social y Observación del Proceso Escolar, tienen como propósito central que los estudiantes conozcan las características y formas de organización de las escuelas secundarias, a los adolescentes que asisten a ellas, las funciones que desempeña el personal que trabaja en la escuela, así como las diversas actividades que realizan los maestros y los alumnos en el aula.

En el tercer semestre, el curso Observación y Práctica Docente I tiene entre sus finalidades que los estudiantes conozcan con mayor detalle las formas de ser y de pensar de los adolescentes y cómo estas características repercuten en la labor educativa. El programa de esta asignatura considera tanto el estudio de componentes fundamentales del trabajo con adolescentes en todas las asignaturas de la educación secundaria como la iniciación de los estudiantes en la práctica educativa con un grupo de primer grado en el que realizan actividades didácticas relacionadas con su especialidad. De acuerdo con las orientaciones de este programa, el estudio de cuestiones particularmente referidas a la especialidad es promovido por el profesor titular de la asignatura.

El curso Observación y Práctica Docente II tiene como propósito fundamental que los estudiantes continúen desarrollando las competencias didácticas necesarias al trabajar con grupos de adolescentes –en dos grados distintos– en particular para relacionarse eficazmente con ellos en la escuela, atender sus intereses durante la clase, diseñar estrategias de enseñanza acordes con los propósitos educativos, seleccionar y usar recursos didácticos adecuados y atender de manera efectiva las situaciones imprevistas y de conflicto que se presentan en el trabajo cotidiano, no sólo en relación con la asignatura que se enseña, sino con otros factores que influyen. Los programas de estas asignaturas se organizarán en dos bloques temáticos, de manera que sea posible desarrollar los contenidos en relación con el número de jornadas de observación y práctica que se realizan en el semestre.

Las asignaturas Observación y Práctica Docente III y IV tienen como propósito principal contribuir al mejoramiento continuo del desempeño de cada uno de los estudiantes al trabajar, de manera más intensa, con un mayor número de grupos en los tres grados de educación secundaria en las asignaturas que corresponden a la especialidad en la que se forman los normalistas. A través de las actividades de estos cursos se espera que obtengan elementos para superar problemas específicos que enfrentan cuando tratan de lograr que los alumnos de secundaria adquieran o consoliden conocimientos o avancen en el desarrollo de habilidades y actitudes. Los programas de Observación y Práctica Docente III y IV se organizarán en bloques de actividades derivados del trabajo que los estudiantes llevan a cabo en la escuela secundaria: preparación, desarrollo y análisis de la experiencia.

Como puede apreciarse, el propósito central de las asignaturas que integran el Área de Acercamiento a la Práctica Escolar es contribuir al fortalecimiento de las competencias didácticas de los futuros profesores mediante el trabajo en el ambiente real de la escuela secundaria; por esta razón, los programas respectivos se elaborarán con base en los criterios siguientes:

  1. Tomar en cuenta que la carga horaria establecida en el mapa curricular para cada una de estas asignaturas es de seis horas por semana. Esto implica que el tiempo invertido en las estancias en la secundaria se contabiliza como parte de la asignatura de Observación y Práctica Docente I, II, III o IV. Para elaborar el programa es necesario prever el tiempo que se destinará al estudio de los temas específicos del curso, así como el que se dedicará a la preparación de los planes de clase, de planes de trabajo y al análisis de las experiencias de práctica en los periodos posteriores a la estancia en la escuela secundaria (véanse cuadros 2 y 3).
  2. Revisar los programas de las asignaturas Escuela y Contexto Social, Observación del Proceso Escolar y, en particular, Observación y Práctica Docente I, con la finalidad de obtener ideas precisas sobre el planteamiento de los temas y el tipo de actividades que es necesario proponer en los programas para orientar el estudio de los contenidos, la preparación de las jornadas y el análisis de la práctica.
  3. Cuidar la vinculación con las otras asignaturas de la especialidad que se cursan en el mismo semestre, de modo que en el curso de Observación y Práctica Docente sea posible que los estudiantes elaboren los planes de trabajo que aplicarán con los alumnos de secundaria, según los grados y grupos con los que corresponde trabajar (véase cuadro 1 de este apartado).
  4. Incluir en los programas, en la medida posible, ejemplos reales de clases en secundaria, relacionados con la disciplina de especialidad3. Este tipo de recursos permite orientar las actividades de análisis de la práctica hacia aspectos particulares de la competencia didáctica: el dominio y manejo de los contenidos, la habilidad para comunicarse con los alumnos y para atender situaciones imprevistas, entre otros.
  5. En todos los programas de Observación y Práctica Docente se propondrán actividades para preparar las jornadas en la escuela secundaria: la elaboración de guías de observación que ayuden a los estudiantes a registrar lo más relevante de la experiencia, así como pautas para el análisis de esta experiencia en las sesiones de clase posteriores a la práctica docente.
  6. Los programas de estudio incluirán también, al inicio, actividades orientadas a evaluar las competencias didácticas que los futuros profesores han adquirido en cada semestre. Ello permitirá identificar los aspectos en que deben centrar la atención para mejorar progresivamente.

El cuadro que a continuación se expone tiene la finalidad de ofrecer una visión general de las actividades de observación y práctica en las asignaturas de especialidad y muestra cómo estas actividades se intensifican.

La distribución del tiempo para el quinto semestre se presenta en el cuadro 2, lo cual permitirá organizar el número de sesiones de clase que deben destinarse en la escuela normal al trabajo con esta asignatura.

II.III Asignatura Opcional I y II

El Plan de Estudios 1999 incluye dos espacios curriculares destinados a Asignatura Opcional I y II, que se cursan en el quinto y sexto semestres, respectivamente. Estas asignaturas brindan la posibilidad de atender la formación de los estudiantes normalistas en relación con necesidades regionales y con modalidades del servicio de educación secundaria en las cuales probablemente se desempeñarán en el futuro; además, con base en las observaciones presentadas por profesores de las escuelas normales, se han considerado otras posibilidades para determinar los contenidos de estas asignaturas.

La selección de la temática que más convenga ofrecer a los estudiantes y el diseño de los programas de estudio será una responsabilidad compartida entre el personal docente y las autoridades de cada plantel, con base en las siguientes opciones:

  1. Elaborar asignaturas orientadas a fortalecer la formación de los estudiantes normalistas en relación con necesidades regionales y con modalidades del servicio de educación secundaria4. En este caso se sugieren las siguientes:
    • El trabajo docente en zonas urbanas marginadas.
    • El trabajo docente en la telesecundaria.
    • La educación secundaria en el medio indígena.
    • La utilización del patrimonio cultural y natural de la región como recurso educativo.
  2. Definir asignaturas opcionales comunes a campos afines, por ejemplo, para:
    • Matemáticas, Física y Química.
    • Español y Lengua Extranjera.
    • Historia, Formación Cívica y Ética y Geografía.
    Asignaturas de este tipo pueden contribuir a fortalecer el dominio de conocimientos y competencias en los estudiantes y a propiciar una estrecha interacción que les permita comunicar sus experiencias, tanto desde el ámbito de estudio de la especialidad, como del que corresponde al trabajo con los adolescentes.
  3. Definir asignaturas que contribuyan al fortalecimiento de la formación disciplinaria o didáctica de acuerdo con los rasgos del perfil de egreso de cada especialidad. Estas asignaturas pueden ser nuevas o, bien, seleccionadas entre las que forman parte de una especialidad distinta a la que cursan los estudiantes y que se relacione con el campo disciplinario en el que se forman. Por ejemplo, podría darse el caso de que la asignatura Evolución Histórica de la Lengua Española (que se cursa en el tercer semestre en la especialidad de Español) resulte útil para los estudiantes de Historia, porque les permite estudiar un objeto cultural a lo largo del tiempo, lo cual coincide con los propósitos de la formación en la especialidad. La asignatura también resultaría útil para los estudiantes de Lengua Extranjera, porque les permitiría comparar la evolución de la lengua inglesa o francesa con la de la española. Esta posibilidad en el ofrecimiento de asignaturas opcionales demanda, por supuesto, una eficaz organización entre los colegios de profesores y las autoridades del plantel para prever el tamaño de los grupos, las formas de acreditación y las medidas de control escolar que deben tenerse en cuenta. El documento de cada especialidad incluirá orientaciones al respecto.
  4. Definir asignaturas opcionales que puedan ser cursadas por todos los estudiantes normalistas de cualquier especialidad. En este caso, las opciones se determinarán en relación con las habilidades y capacidades intelectuales que requieren consolidar. En esta opción pueden mencionarse:
    • Lectura y producción de textos.
    • Uso educativo de recursos tecnológicos.
    En una escuela normal se pueden elegir varias opciones entre las que se han señalado. En cualquier caso, la definición del tipo de asignatura opcional se basará en las necesidades reales de la formación de los futuros profesores de educación secundaria.

 

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